La Fiebre del Oro

¿Por qué deberías escuchar a quien construye y huir de quien solo predica?

Estamos en plena fiebre del oro. Y como siempre pasa en la historia, cuando hay ruido de dinero, aparecen los dos tipos de perfiles:

  • Los que se ponen el mono de trabajo
  • Los que se compran un megáfono

La Inteligencia Artificial ha democratizado la capacidad de crear. Hoy, un solo desarrollador puede montar en un fin de semana lo que antes tardaba un equipo de diez personas un mes, y sí, si es así porque lo he comprobado con mis propias manos. Y esto es increíble ya que tenemos una oportunidad de crear y crecer.

Pero esa misma accesibilidad ha traído una plaga de “ruido” que hace difícil distinguir el trabajo.

1. Los Expertos de generación espontánea

¿Te has fijado en que la gente que te vendía cursos de NFTs y Cripto en 2022 son “AI Strategist”?

El verdadero humo de esta industria no está en el software, está en la palabrería. Vemos perfiles en LinkedIn dando lecciones magistrales sobre “El futuro de la AGI” o vendiendo “Masterclasses de Prompt Engineering” a precio de máster universitario, cuando su única experiencia es haber chateado un rato con algún LLM.

Venden la teoría de la revolución porque no saben ejecutar la práctica. Te prometen que la IA hará todo el trabajo por ti, ignorando que, para sacar valor real, hace falta entender el problema de negocio, no solo la herramienta.

2. Los constructores

Por otro lado, están los que están aprovechando esta ola para solucionar problemas. Aquí no importa si usas el modelo más complejo del mundo o una automatización sencilla. Lo que importa es el resultado.

Hay gente haciendo mucho dinero y aportando mucho valor sin hacer ruido

  • Creando herramientas que automatizan facturas
  • Montando asistentes que agendan citas
  • Diseñando sistemas que resumen noticias

No están vendiendo “la revolución de la IA”. Están vendiendo tiempo y eficiencia. Y esa es la clave.

3. Céntrate en la utilidad, no en el hype

Si quieres aprovechar este boom, mi consejo es sencillo: ignora a los profetas y mira las herramientas.

La IA no es una religión ni un estilo de vida. Aquí NADIE es experto en nada. Úsala para construir, para mejorar tu producto o para lanzar ese proyecto que tienes en el cajón. Pero ten cuidado con pagar a precio de oro los consejos de quienes nunca han construido nada.

La diferencia entre el humo y el oro es sencilla: el humo se vende hablando; el oro se encuentra picando piedra (o escribiendo código).